Cuando salimos a practicar actividades en la naturaleza con niños, hemos de tomar una serie de
precauciones para que nuestra jornada sea de disfrute y no nos deje un mal recuerdo. Los deportes
que podemos practicar como complemento a nuestras excursiones-padres y niños- son muchos y variados
(escalada en rocódromo, piragüismo, descenso de barranco acuático, rutas a caballo,...), pero debemos
saber elegir bien en función de las condiciones físicas de los hijos, la dificultad técnica y de la
oferta que nos ofrecen las empresas de turismo activo para grupos familiares..
Lo importante es que los practiquemos con las máximas medidas de seguridad. Para ello, lo
principal cuando se nos ofrecen estas actividades, es saber con quien las vamos a realizar. La razón
social del organizador de la misma, la titulación de los monitores/as, los seguros que nos van a
cubrir, material que incluye,...
Para nosotros, es un momento en el que estamos practicando un deporte, pero no deja de ser una
prestación de servicios por la que pagamos, por lo tanto, debemos exigir factura o recibo de quien
nos presta el servicio. Además, tenemos derecho a tener información detallada de la actividad que
queremos realizar y si esta es adecuada para las edades de los niños, ya quen hay normas que
determinan a partir de que edad está permitido hace runa actividad con niños en función del riesgo
y de la dificultad técnica.
Son muchos los alojamientos (hoteles de montaña, albergues, casas rurales, camping) que ofrecen
algunas actividades, o incluso paquetes de actividades a las familias con los que pasar un fin de
semana o unas vacaciones. En estos paquetes, suelen practicarse varios deportes, y por eso se
denominan de multiactividad o multiaventura. Es una buena forma de tomar contacto con un variado
número de actividades, y así, nosotros o nuestros hijos/as, decidirnos por uno de ellos en el futuro,
y profundizar en su práctica y conocimiento.
Lo mejor de este tipo de programas que se organizan desde los alojamientos, empresas y clubes deportivos, es que nos permiten que algunas de las actividades las practiquemos todo el grupo junto, (aunque otras, por las edades, no). Si tenemos pensado disfrutar nuestro tiempo de ocio con el excursionismo, estos programas de multiactividad, orientados al público familiar nos brindan la excelente oportunidad de realizar otras actividades que nos van a acercar a espacios de la naturaleza que nos son fácilmente accesible si no vamos con guias..
Podemos iniciarnos en estos deportes como hemos comentado bien en nuestras vacaciones, o iniciarnos previamente en un club, para luego salir toda la familia en vacaciones. Pero una vez iniciados, no intentemos ser autodidactas y menos con niños; en las distintas federaciones deportivas y en muchos clubes, nos pueden ayudar a profundizar en el deporte elegido con toda seguridad.
Sea la actividad de iniciación, de perfeccionamiento o un multiaventura lúdica en familia, es importante sobre todo que revisemos lo que esta incluido en la actividad:
Materiales (si los hemos de aportar nosotros o los aporta el organizador), que tipo de homologación tienen, cual es su estado.
Personal: Titulación de las personas que nos van a guiar en la actividad y si forman parte laboral de la empresa.
Seguros: En la mayoría de las actividades leemos “seguro incluido”. Muchas veces se trata de un seguro de responsabilidad civil, que ya es algo, desconfiemos de quien no tenga ni siquiera este seguro, pero este seguro no nos va a cubrir asistencia médica, ni traslados, ni accidentes. Es importante que se disponga de un seguro de asistencia y accidentes. Consultemos la póliza.
Usemos el sentido común, ya que aunque estamos disfrutando de una estancia en la naturaleza en familia, debemos ser previsores.
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Observar y fotografiar la naturaleza
Guía para acercar a los Niños
Luis Calvente, fotógrafo - www.luiscalvente.tk
La fotografía es una de las experiencias que toda persona que ama la naturaleza no debería perderse. Cuando salimos a la montaña o, simplemente fuera de casa, una fotografía es un magnifico e imborrable recuerdo de ese momento. Con ella podemos mostrar a familiares y amigos los lugares y rincones que vieron nuestros ojos y que las palabras no pueden reflejar con exactitud.
Nos ayuda a que observemos la naturaleza y todo lo que nos rodea con detenimiento, a captar ese ambiente, a recordar fielmente aquello que nos impacto, que nos gusto: una planta, un árbol, un animal, un camino, una fuente, una masía, un paisaje…un recuerdo al fin y al cabo. Además, le sacamos, si cabe aun, mas partido al día.
Su uso se hace imprescindible en el caso de elementos sensibles como plantas, pequeños animales o minerales que el cogerlos supone una alteración del medio o simplemente porque están protegidos. Fotografiarlos no representa ningún tipo de alteración y podemos realizar tantas tomas como queramos. Además las fotografías se conservan decenas de años, mientras que una flor en pocas horas esta marchita.
A la hora de fotografiar en nuestras excursiones familiares, a los niños hay que sabérselos ganar, hacerse con su atención y con su interés, estar permanente preparados para captar sus reacciones imprevisibles y andar sobrado de paciencia, intuición y fotos. Los niños, en especial los más pequeños, tienen una ventaja sobre los adultos: por regla general se tienen menos estudiados y ello les permite posar delante de una cámara casi todo el tiempo que requiramos. Además,rara vez se sienten intimidados por una cámara o tratan de dar una imagen estereotipada de sí mismos, como hacemos la mayoría de los adultos, ya que los pequeños carecen de una noción no agradable de su propia imagen. El único problema a priori que pueden plantear los niños es su poca disposición a hacer lo que no les gusta y obviamente el juego de hacerse fotos rápidamente pasa a ser tedioso.
Cuando hacemos una fotografía no hay que disparar sin más: hay que buscar un encuadre, una composición de sus elementos, saber como hay que incluir a las personas. Por norma general, hay que huir del tópico de colocar al motivo principal de la foto en el centro de la misma: coloquemos a la familia en un lateral de la foto y dejemos el centro y el otro lateral para el paisaje. No tengamos miedo a fotografiar a la gente de cuerpo entero: un cuerpo cortado, a no ser que sea un primer plano, no suele ofrecer buenos resultados. Si se trata de retratos, busquemos combinaciones para que no quede una foto “tipo carnet”. Hay que hacer uso del flash para eliminar las sombras de las caras y evitar los contraluces para que las personas no salgan oscuras.
Hoy en día con una cámara medianamente buena, ya sea digital o de carrete, compacta o reflex, se pueden hacer buenísimas fotos. Con las digitales la ventaja es que los niños y padres pueden ver en el momento sus “obras de arte” y valorar la “magia” de las fotos. El secreto esta en el ojo del fotógrafo: saber mirar lo que nos rodea y, sobre todo, reflejar y transmitir con nuestra foto lo que vemos y sentimos, para que quienes la vean perciban las mismas sensaciones que nosotros al captar la instantánea.
Paginas web:
http://www.fotonatura.org/
http://es.groups.yahoo.com/group/fotonatura/messages
http://fotopopular.com/
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