Dicen de él que es el pueblo más bonito de Albacete, sea verdad o mentira esta afirmación –para gustos colores- hoy proponemos descubrir en familia uno de los pueblos más pintorescos de Castilla La Mancha: Alcalá del Júcar. ¿Te animas?

Situado a 64 kilómetros de la capital y con apenas 1.350 habitantes, este municipio bañado por el río del que toma parte de su denominación, el Júcar, está declarado Conjunto Histórico-Artístico de España. Con una economía basada en la agricultura, la ganadería y desde hace algunas décadas en el turismo rural como nueva e importante fuente de ingresos conserva auténticos vestigios del pasado castellano.

Algunas de estas muestras son su castillo del siglo X.V, la plaza de toros única en España por su forma irregular, las innumerables viviendas excavadas en las rocas, el color blanco de las fachadas del pueblo, la ermita de San Lorenzo, el antiquísimo puente de La Rambla y las Cuevas de Masagó, del Diablo y del Garadén. Todo un conglomerado de historia que merece la pena descubrir en un inolvidable tour en familia

Viajar en familia por Alcalá del Júcar

Viajar a Alcalá del Júcar es poder ver como el municipio ha incrementado la oferta de alojamientos, restaurantes y actividades de ocio y tiempo libre, todas ellas vinculadas con la naturaleza y la aventura y con diferentes hoteles y hostales para recibir a un cada vez más numeroso grupo de turistas deseosos de comprobar la armonía del municipio con la naturaleza y su historia. Una historia que se remonta hacia el siglo XII donde fue fortaleza musulmana, una línea defensiva contra la presión cristiana que duraría hasta 1.222 cuando Alfonso VIII se hiciera con el control de sus castillos y firmara la victoria sobre los almohades en las Navas de Tolosa.

Para los amantes de la gastronomía, al viajar a Alcalá del Júcar lo ideal es disfrutar de platos típicos de la comarca, ¡a vuestros hijos les encantará! Como por ejemplo los famosos gazpachos manchegos con carne de caza, unas migas ruleras, unas gachas de pastor (con tocino fresco y harina de guijas o pa­nizo), los socorridos pistos manchegos o el ajo de mataero, un revoltillo de pan a migas, ajos, especias, hígado de cerdo y piñones.  Otros mangares típicos son el  arroz con conejo y caracoles y su sabroso embutido (chorizos, morcillas…). De postre, los esponjosos y harinados miguelitos y para beber, mistela.

¿Te animas a visitar Alcalá del Júcar?

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